Es muy probable que si escuchas la palabra "endodoncia" sientas que se te eriza un poco la piel. Las películas, la televisión y probablemente esa tía que tuvo una mala experiencia en los años ochentas nos han convencido de que hacerse un tratamiento de conductos (o "matar el nervio") es el equivalente moderno a una tortura medieval.
Es hora de que rompamos con ese mito de una vez por todas. La realidad es que la endodoncia no causa dolor: es exactamente el tratamiento médico diseñado para quitarte el dolor más intenso que puedes llegar a sentir en la boca.
Ese dolor punzante en la madrugada
Déjame pintarte una imagen que tal vez te suene conocida. Tuviste una molestia leve al comer dulces durante muchos meses, pero tomaste un analgésico y se te pasó. De pronto, un viernes por la madrugada, te despiertas con un dolor latiente, profundo y punzante que parece invadir tu ojo, tu oído y la mitad de la cara. Te tomas la pastilla más fuerte que encuentras y el dolor simplemente no cede.
¿Qué está pasando ahí adentro? Tu diente por dentro tiene una cavidad llena de nervios y vasos sanguíneos llamada pulpa dental (el famoso "nervio"). Cuando una caries no se atiende, las bacterias perforan todo el esmalte hasta llegar a la pulpa. Las bacterias infectan ese tejido cerrado, el tejido se inflama, pero como está atrapado en una caja dura de marfil (tu diente), la presión es brutal. Eso es lo que genera ese dolor insoportable que no te deja dormir.
"La endodoncia es un rescate de emergencia. Retiramos la infección que te está volviendo loco de dolor y te permitimos quedarte con tu diente original."
¿Por qué ya no duele el procedimiento?
La maravilla de la tecnología y la innovación nos permite trabajar de maneras impensables hace tan solo 15 años. Hoy en día, una endodoncia es súper aburrida para el paciente. Te sientas, te ponemos anestesia, no sientes un solo toque sensible y probablemente vas a querer cerrar los ojos y quedarte dormido mientras nosotros trabajamos.
- Anestesia Computarizada de alta eficacia: Si llegas con el nervio sumamente inflamado (lo que en el pasado solía llamarse "diente caliente" difícil de anestesiar), hoy utilizamos anestésicos y bloqueos nerviosos tan avanzados que paralizamos toda la zona afectada antes de siquiera tocarte.
- Sistemas rotatorios: Ya casi no utilizamos "limas manuales" que tardaban horas. Usamos sistemas automatizados, micro-motores inteligentes que limpian los conductos de la raíz en minutos, con una precisión submilimétrica.
- Localizadores de ápice electrónicos: Un dispositivo nos avisa con pequeños sonidos exactamente cuándo llegamos al final de la raíz de tu diente, así aseguramos limpiar al 100% y jamás tocar un tejido que no debemos.
"Mejor sáquemela, doctora"
Es súper común escuchar esto cuando el dolor asusta tanto al paciente que su única reacción es deshacerse de la muela entera. Sacar el diente soluciona el dolor ese día, sí. Pero estás firmando un contrato para problemas gigantes en los próximos años.
Tu boca necesita de todos los dientes para masticar correctamente. Si sacamos una muela, los dientes vecinos se van a empezar a inclinar (intentando rellenar el vacío) y la muela de arriba va a bajar por falta de soporte. Todo tu sistema de mordida se desequilibra. La solución para eso sería poner un implante de titanio, pero déjame ser súper franca: ¿por qué pagar decenas de miles de pesos por imitar un diente cuando todavía podemos rescatar el diente original que la naturaleza te dio gratis?
Tu propio diente siempre será la mejor opción
Terminar una endodoncia usualmente toma un par de citas. Vaciamos las bacterias de los conductos y los rellenamos con un material de goma sellador. Después de eso, tu diente necesitará una pequeña restauración que lo fortalezca (como las resinas biomiméticas que manejamos) y literal, es un diente con el que vas a morder chicharrón, almendras o lo que quieras durante los próximos 20 o 30 años sin ningún problema.
Si traes un diente que reacciona violentamente al frío o al calor, si te palpita en la noche, o tienes un pequeño "granito" inflamado en la encía por encima de la raíz... no lo aguantes, ni esperes a que acabe en una extracción innecesaria y dolorosa.
Detén ese dolor, salva tu sonrisa
Hagamos una valoración rápida y acabemos con esa molestia aguda de manera segura e indolora.